7 Noviembre 2018

El Tribunal Supremo da la razón a los bancos

El Tribunal Supremo ha acordado, tras dos jornadas de deliberaciones y en una completa división, que las cosas vuelvan al momento anterior al derrumbe en Bolsa de las entidades financieras. Es decir, a que el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados lo paga el cliente.

 

La votación ha mostrado un Tribunal Supremo partido por la mitad: 15 magistrados votaron por volver a la situación anterior y 13 por ratificar lo decidido el pasado 18 de octubre por la Sección Segunda. El recuento ha sido tan ajustado que, sobre el papel, si hubieran participado los tres magistrados presentes el resultado podía haber sido otro.

Luis María Díez-Picazo, llevó a votación la propuesta de la magistrada Pilar Teso de que pagasen las entidades financieras pero sin retroactividad alguna. Es decir, que la modificación se aplicara sólo a las nuevas hipotecas.

La opción, sólo obtuvo 11 votos y fue rechazada. Fracasado ese intento, Díez-Picazo decidió que se votara directamente la estimación o no de los recursos que pedían que pagasen los bancos. 

Díez-Picazo era el último en votar y cuando le llegó el turno el resultado era de 14 a 13. Una vez rechazada su opción preferida de que paguen los bancos sin retroactividad prefirió volver a la doctrina clásica, lo que dejó un balance de 15 a 13 a favor de lo que pedían las entidades financieras.

 

Como él, ante la evidencia de que no iban a limitar las reclamaciones de los clientes, magistrados que habían defendido el ratificar el cambio de jurisprudencia acabaron por votar en contra. Díez-Picazo dijo expresamente que no quería un empate y que se sumaba a los 14 votos partidarios de volver a la situación anterior.